Lobulaplastia.
Vélez- Málaga
Repara un lóbulo rasgado o alargado y recupera una forma natural.
A veces, el agujero del pendiente se va haciendo más grande poco a poco. Otras veces, un tirón accidental provoca un desgarro parcial o llega a dividir el lóbulo por completo.
La lobuloplastia permite reparar este daño mediante una pequeña intervención adaptada al estado de cada lóbulo.
En Viten valoramos cuánto se ha alargado el orificio, la calidad del tejido, si el problema afecta a una o a las dos orejas y qué resultado podemos conseguir. El objetivo es reconstruir el lóbulo, mejorar su forma y permitir que cicatrice correctamente.
Si vives en Vélez-Málaga, la Axarquía o cualquier otro punto de la provincia de Málaga, puedes solicitar una valoración para estudiar tu caso.
¿Qué es la lobuloplastia?
Puede realizarse cuando el agujero del pendiente se ha alargado, existe un desgarro parcial o completo, se quieren cerrar antiguas dilataciones o el lóbulo ha perdido su forma con el paso del tiempo.
Aunque se trata de una zona pequeña, no todos los casos son iguales. Hay lóbulos que conservan suficiente tejido y otros en los que es necesario realizar una reconstrucción más precisa. Por eso, la valoración previa es una parte importante del tratamiento.
¿Cuándo puede estar indicada?
- El agujero del pendiente se ha alargado y el pendiente ya no queda bien sujeto.
- Existe un desgarro parcial del lóbulo.
- El lóbulo se ha dividido completamente en dos partes.
- Se ha producido un tirón o traumatismo accidental.
- Los pendientes pesados han debilitado el tejido.
- Se quieren cerrar orificios grandes provocados por dilataciones.
- Existen varios agujeros demasiado próximos entre sí.
- El lóbulo presenta una forma alargada, irregular o asimétrica.
Durante la consulta estudiaremos el estado del tejido y te explicaremos qué tipo de corrección puede realizarse en tu caso.
Tipos de lóbulo rasgado
Orificio alargado
El agujero del pendiente ha aumentado de tamaño, pero todavía no alcanza el borde inferior de la oreja. Puede deberse al uso frecuente de pendientes pesados o al debilitamiento progresivo del tejido.
Desgarro parcial
La abertura se ha extendido hacia la parte inferior del lóbulo, aunque todavía queda una pequeña porción de piel sin romper.
En estos casos conviene evitar pendientes y valorar la reparación antes de que el desgarro avance.
Lóbulo completamente rasgado
El desgarro ha llegado hasta el borde y ha dividido el lóbulo en dos partes. También se conoce como lóbulo bífido o bilobulado.
La intervención busca unir de nuevo el tejido y reconstruir el contorno inferior de la oreja.
Lóbulo dilatado
Las dilataciones y algunos piercings pueden dejar un orificio de gran tamaño que no termina de cerrarse por sí solo.
Dependiendo del diámetro y de la cantidad de tejido disponible, se diseña una reconstrucción específica para reducir o cerrar la abertura.
¿Cómo se realiza la lobuloplastia?
El procedimiento suele seguir estos pasos:
Valoración y planificación
Examinamos uno o ambos lóbulos y decidimos qué técnica resulta más adecuada. También revisamos los antecedentes médicos y la medicación habitual del paciente.
Anestesia local
La zona se duerme mediante anestesia local. El paciente permanece despierto durante todo el procedimiento y no necesita ingreso hospitalario.
Reparación del lóbulo
Se retira cuidadosamente el tejido dañado o cicatrizado y se aproximan los bordes del lóbulo. Cuando es necesario, se remodela el tejido para recuperar un contorno más redondeado y proporcionado.
Sutura
La piel se cierra mediante puntos finos. El tipo de sutura y la técnica empleada dependerán del tamaño y la forma del desgarro.
La intervención suele realizarse en menos de una hora, aunque el tiempo puede variar si se tratan los dos lóbulos o si la reconstrucción es más compleja.
Una vez finalizada, el paciente puede regresar a casa.
Recuperación después de la lobuloplastia
Durante los primeros días será importante:
- Mantener la zona limpia y seca.
- Realizar las curas indicadas.
- No tirar ni manipular el lóbulo.
- Evitar pendientes hasta recibir autorización médica.
- Tener cuidado al vestirse, peinarse o utilizar el teléfono.
- Evitar piscinas, mar y productos irritantes mientras cicatriza.
- No realizar ejercicio intenso durante los primeros días si así lo indica el profesional.
El seguimiento permite comprobar cómo está evolucionando la cicatriz y resolver cualquier duda durante la recuperación.
Beneficios de la lobuloplastia
✔ Cierra orificios de pendientes que se han alargado.
✔ Permite tratar antiguas dilataciones.
✔ Recupera un contorno más regular del lóbulo.
✔ Puede realizarse en una o en las dos orejas.
✔ Se lleva a cabo con anestesia local.
✔ No suele requerir ingreso hospitalario.
✔ Permite volver a utilizar pendientes cuando la cicatrización lo permite.
✔ Incluye valoración y seguimiento médico.
Sergio González
Cirujano Cardiovascular
Dra. Mari Paz Ortigosa
Doctora especialista en medicina estética
María Quintana
Jefa de enfermería
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Evaluación, diagnóstico y tratamiento