Cuando una persona empieza a informarse sobre una blefaroplastia es habitual que aparezca una primera duda: ¿necesito una blefaroplastia superior, inferior o completa?
Aunque los nombres parecen dejar bastante clara la diferencia, elegir un tipo de intervención u otro no consiste simplemente en decidir qué zona de los ojos queremos mejorar. Antes es necesario analizar qué está provocando realmente ese aspecto de cansancio, pesadez o envejecimiento de la mirada.
Un exceso de piel en los párpados superiores, unas bolsas marcadas bajo los ojos, una verdadera caída del párpado o determinadas ojeras pueden producir una apariencia parecida a simple vista y, sin embargo, tener un origen diferente.
Por eso, antes de hablar de técnicas, conviene empezar por el diagnóstico.
En Viten, la valoración de los pacientes interesados en cirugía de los párpados está a cargo del Dr. Carlos Milla, médico oftalmólogo. Este enfoque permite estudiar la estética de la mirada sin perder de vista algo fundamental: los párpados no son únicamente una estructura estética, sino que cumplen una función esencial en la protección y correcta lubricación del ojo.
¿Qué diferencia hay entre una blefaroplastia superior, inferior y completa?
La diferencia principal está en la zona sobre la que se actúa.
La blefaroplastia superior se realiza sobre los párpados superiores y suele plantearse cuando existe exceso de piel, abultamiento de determinadas bolsas grasas o una sensación de párpado pesado.
La blefaroplastia inferior se centra en los párpados inferiores y puede estar indicada cuando aparecen bolsas, exceso o laxitud de piel y otros cambios que alteran el contorno situado debajo de los ojos.
La blefaroplastia completa combina el tratamiento de los párpados superiores e inferiores cuando ambas zonas presentan alteraciones que justifican intervenir sobre ellas.
Esto último es importante: una blefaroplastia completa no tiene por qué ser una opción mejor por el hecho de abarcar más zonas. El procedimiento adecuado es el que responde a las características de cada paciente.

| Superior | Inferior | Completa | |
|---|---|---|---|
| Zona tratada | Párpados superiores | Párpados inferiores | Superiores e inferiores |
| Motivo frecuente | Exceso de piel, pesadez o aspecto encapotado | Bolsas, flacidez o alteración del contorno inferior | Cambios en ambas zonas |
| Objetivo | Despejar el párpado conservando una expresión natural | Mejorar el contorno situado bajo los ojos | Tratar la región periocular de manera conjunta |
| Elección del tratamiento | Según anatomía y del diagnóstico | Según anatomía y del diagnóstico | Se plantea cuando ambas zonas lo requieren |
Blefaroplastia superior: cuando el problema está en el párpado de arriba
Con el paso del tiempo, la piel de los párpados puede perder elasticidad y comenzar a formar pliegues. En determinadas personas ese exceso de tejido llega a apoyarse sobre el pliegue natural del párpado e incluso puede dar una apariencia de mirada más cerrada o cansada.
La blefaroplastia superior busca corregir ese exceso manteniendo el equilibrio natural del ojo y evitando modificar innecesariamente la expresión de la persona.
No todos los pacientes presentan exactamente el mismo problema. En algunos predomina la piel sobrante; en otros pueden existir también pequeños abultamientos relacionados con la grasa orbitaria. La cantidad de tejido que se trata debe decidirse de forma individual.
Cuando el exceso de piel es considerable, además de la cuestión estética puede aparecer sensación de pesadez y, en determinados casos, interferencia en la zona superior o lateral del campo visual.
Por eso resulta importante valorar el párpado en su conjunto y no limitarse a observar cuánta piel parece sobrar.
Blefaroplastia inferior: mucho más que quitar las bolsas de los ojos
Las conocidas bolsas debajo de los ojos son uno de los principales motivos de consulta relacionados con la blefaroplastia inferior.
Con los años pueden producirse cambios en los tejidos que rodean el ojo. La grasa orbitaria puede hacerse más visible y la piel y estructuras de soporte pueden perder firmeza, creando ese abultamiento característico bajo el párpado.
Sin embargo, no todas las bolsas son iguales ni todos los pacientes necesitan el mismo abordaje.
Dependiendo de la anatomía, el especialista estudiará la cantidad de piel existente, las bolsas grasas, la posición del párpado inferior y la relación de esta zona con el pómulo y el resto del rostro.
En algunos casos, el abordaje puede realizarse desde la parte interna del párpado; en otros puede ser necesario trabajar mediante una incisión externa situada en una zona discreta próxima a las pestañas. La técnica se decide después de estudiar cada caso.
El objetivo tampoco debería ser simplemente “vaciar” la zona situada bajo los ojos. Un tratamiento excesivo puede alterar el aspecto natural del rostro. La cirugía debe buscar equilibrio entre las diferentes estructuras que forman el contorno ocular.
¿Qué es una blefaroplastia completa?
Cuando los cambios afectan simultáneamente a los párpados superiores e inferiores puede valorarse realizar ambos tratamientos dentro del mismo planteamiento quirúrgico.
Es lo que habitualmente denominamos blefaroplastia completa.
Puede ser una opción cuando encontramos, por ejemplo, un exceso de piel significativo en el párpado superior junto con bolsas o laxitud en el inferior.
Pero es importante evitar una idea bastante extendida: realizar una blefaroplastia completa no significa conseguir automáticamente un mayor rejuvenecimiento.
Operar más zonas no implica obtener un resultado mejor.
Si el problema está únicamente en los párpados superiores, actuar sobre los inferiores no aportaría necesariamente ningún beneficio. Y ocurre exactamente lo mismo a la inversa.
La decisión debe depender del diagnóstico y no de intentar realizar el procedimiento más amplio posible.
Bolsas, ojeras y párpados caídos: pueden parecer lo mismo, pero no lo son
Una de las razones por las que la valoración previa resulta tan importante es que expresiones como “tengo los ojos cansados” o “se me han caído los párpados” pueden esconder situaciones diferentes.
Las bolsas suelen relacionarse con una mayor prominencia de determinados tejidos situados en el párpado inferior.
Las ojeras, en cambio, pueden tener distintos componentes. Pueden influir la pigmentación de la piel, la vascularización, la pérdida de volumen o los cambios en la transición entre el párpado y la mejilla. Por este motivo, una blefaroplastia no elimina necesariamente todos los tipos de ojera.
También debemos diferenciar el exceso de piel del párpado superior de la ptosis palpebral.
En la ptosis, lo que está descendido es el propio borde del párpado superior. Una persona puede tener exceso de piel, ptosis o ambas situaciones simultáneamente. Aunque a simple vista puedan confundirse, su tratamiento no es exactamente el mismo.
Incluso la posición de las cejas puede influir en cómo percibimos el párpado superior.
Identificar correctamente cuál de estas estructuras está generando el problema es uno de los aspectos más importantes antes de plantear cualquier cirugía.

Entonces, ¿cómo saber qué blefaroplastia necesita cada persona?
No existe una respuesta válida para todo el mundo.
Dos personas de la misma edad pueden acudir a consulta preocupadas por una mirada aparentemente cansada y necesitar planteamientos completamente diferentes.
La valoración debe estudiar la anatomía de los párpados, la cantidad y distribución de la piel, la presencia de bolsas grasas, la posición del borde palpebral, la simetría entre ambos ojos y la relación existente entre párpados y cejas.
Pero existen otros factores que no se ven simplemente mirando una fotografía.
Los antecedentes oftalmológicos, una posible sequedad ocular, intervenciones previas sobre los ojos, determinados problemas de superficie ocular o la capacidad de cerrar correctamente los párpados también pueden ser relevantes a la hora de planificar una intervención.
En Viten, el Dr. Carlos Milla aborda esta valoración desde su especialidad como oftalmólogo, estudiando conjuntamente la parte estética y las características funcionales del área ocular.
La pregunta inicial, por tanto, no debería ser únicamente “¿superior, inferior o completa?”, sino “¿qué está provocando realmente el cambio que veo en mi mirada?”.
Una vez respondida esa pregunta es mucho más sencillo establecer qué tratamiento puede ser apropiado.
¿Por qué puede ser importante la valoración de un oftalmólogo antes de una blefaroplastia?
Los párpados tienen una relación directa con el ojo. Su movimiento permite distribuir la lágrima sobre la superficie ocular y contribuye a proteger la córnea frente al exterior.
Por este motivo, antes de una cirugía palpebral puede resultar necesario valorar aspectos que van más allá de la estética.
La presencia previa de síntomas de ojo seco, alteraciones en el cierre del párpado, problemas de superficie ocular, antecedentes quirúrgicos o determinados cambios en la posición palpebral pueden influir en la planificación.
Esta es una de las razones por las que en Viten entendemos la blefaroplastia desde una perspectiva médica además de estética.
El objetivo no debería ser transformar los ojos ni crear una expresión diferente, sino corregir aquellas estructuras que lo necesitan tratando de conservar la identidad de la mirada.
¿La blefaroplastia cambia la expresión?
Esta es una preocupación frecuente.
Una blefaroplastia correctamente indicada busca mejorar determinadas alteraciones de los párpados respetando las proporciones y características propias de cada persona.
El propósito no es conseguir unos ojos diferentes.
Eliminar una cantidad inadecuada de tejido o modificar en exceso determinadas estructuras puede afectar al aspecto del ojo. Por eso es tan importante que la planificación sea individual y conservadora cuando el caso lo requiera.
Muchas personas no buscan que los demás perciban que se han sometido a una intervención, sino dejar de transmitir una apariencia de cansancio que no se corresponde con cómo se sienten.
¿Dónde quedan las cicatrices?
En la blefaroplastia superior, la incisión suele situarse aprovechando el pliegue natural del párpado, lo que permite que la cicatriz quede integrada en esa zona a medida que evoluciona la cicatrización.
En la blefaroplastia inferior existen diferentes posibilidades. Dependiendo de las características del paciente y del procedimiento que deba realizarse, el acceso puede efectuarse desde el interior del párpado o mediante una incisión externa próxima a la línea de las pestañas.
No existe una única técnica adecuada para todos los pacientes.
La elección depende de qué estructuras necesiten tratamiento.
¿Cómo es la recuperación después de una blefaroplastia?
Durante los primeros días es habitual que exista inflamación y que aparezcan hematomas alrededor de los ojos. Su intensidad y duración pueden variar considerablemente entre personas y también dependen del tipo de intervención realizada.
La evolución es progresiva. Aunque buena parte de la inflamación inicial disminuye durante las primeras semanas, los tejidos continúan adaptándose y el resultado va definiéndose con el tiempo.
Después de la intervención deben respetarse las indicaciones facilitadas por el especialista y acudir a las revisiones establecidas.
También es importante recordar que, como cualquier procedimiento quirúrgico, la blefaroplastia no está exenta de posibles complicaciones. Por esta razón, la indicación, la planificación y el seguimiento forman parte del tratamiento tanto como la propia cirugía.
¿A qué edad puede hacerse una blefaroplastia?
No existe una edad concreta a partir de la cual todo el mundo necesite una blefaroplastia.
Aunque muchos cambios aparecen de forma progresiva con el envejecimiento, la anatomía y la genética también desempeñan un papel importante. Algunas personas desarrollan bolsas marcadas o exceso de piel antes que otras.
Por ello, la indicación no debería establecerse únicamente por la edad que figura en el DNI.
Lo relevante es conocer qué cambios presenta el paciente, qué le preocupa y si existe una opción quirúrgica adecuada para tratarlo.
Preguntas frecuentes sobre los distintos tipos de blefaroplastia
¿Puedo hacerme solamente una blefaroplastia superior?
Sí. Si la alteración está localizada en los párpados superiores y los inferiores no necesitan tratamiento, puede plantearse únicamente una blefaroplastia superior.
¿Una blefaroplastia completa trata los cuatro párpados?
Habitualmente, cuando hablamos de blefaroplastia completa nos referimos al tratamiento de los párpados superiores e inferiores de ambos ojos. La actuación concreta sobre cada uno dependerá siempre de la anatomía del paciente.
¿La blefaroplastia elimina las ojeras?
No necesariamente. La palabra “ojera” engloba situaciones diferentes. Una sombra ocasionada por determinados volúmenes y una pigmentación oscura de la piel no tienen el mismo origen y, por tanto, tampoco tienen el mismo tratamiento.
¿Blefaroplastia y cirugía de ptosis son lo mismo?
No. La blefaroplastia trata principalmente alteraciones como exceso de piel y determinados cambios en los tejidos palpebrales. La cirugía de ptosis tiene como objetivo corregir una posición anormalmente baja del borde del párpado superior. En algunas personas pueden coexistir ambas situaciones.
¿Siempre hay que eliminar grasa de las bolsas?
No. La planificación de la blefaroplastia inferior depende de la anatomía de cada paciente. La valoración determina qué tejidos necesitan ser tratados y de qué manera.
¿La blefaroplastia puede realizarse tanto por estética como por motivos funcionales?
Sí. La mayoría de las consultas tienen un componente estético, pero un exceso importante de tejido en el párpado superior puede llegar a interferir con parte del campo visual en determinados pacientes.
¿Puedo hacerme una blefaroplastia si tengo ojo seco?
Tener síntomas de sequedad ocular no permite dar una respuesta automática afirmativa o negativa. Es una circunstancia que debe comunicarse y valorarse antes de la intervención para estudiar la superficie ocular y decidir el planteamiento más adecuado en cada caso.
¿Cómo sé si necesito una blefaroplastia completa?
No puede determinarse únicamente por una fotografía o por la sensación subjetiva de tener una mirada cansada. Es necesario estudiar de forma independiente los párpados superiores e inferiores y comprobar qué estructuras están originando los cambios.
La clave está en saber qué necesita realmente la mirada
Blefaroplastia superior, inferior y completa no son tres grados diferentes de una misma intervención. Son planteamientos distintos que responden a problemas diferentes.
En ocasiones será suficiente tratar los párpados superiores. En otras, el problema se encontrará principalmente debajo de los ojos. Y habrá pacientes en los que tenga sentido abordar ambas zonas.
Incluso puede ocurrir que aquello que inicialmente parecía un caso de blefaroplastia necesite otro planteamiento porque el origen del problema sea una ptosis, determinadas características de las ojeras o la posición de otras estructuras próximas al ojo.
Por eso, antes de elegir un procedimiento conviene realizar una valoración individual.
En Viten, en Vélez-Málaga, el área está dirigida por el Dr. Carlos Milla, médico oftalmólogo, que estudia cada caso teniendo en cuenta tanto la estética de la mirada como las características funcionales del área ocular.
Si estás valorando una intervención porque notas exceso de piel, bolsas o un cambio progresivo en tu mirada, una consulta permite identificar primero cuál es el origen y, a partir de ahí, determinar si existe indicación de blefaroplastia y qué tipo de procedimiento tendría sentido en tu caso.
Dr. Carlos Milla
Médico oftalmólogo





