Antes de empezar a hablar de puntos rubí, te ponemos un ejemplo:
Te estás cambiando de ropa, te miras al espejo y de repente lo notas: un pequeño puntito rojo brillante en el escote, el abdomen o el brazo que jurarías que ayer no estaba ahí.
Coloquialmente los llamamos «lunares de sangre» o «lunares rojos», pero en dermatología y medicina estética se conocen como puntos rubí (o angiomas capilares). Al verlos por primera vez, es normal que surjan dudas o un poco de alarma, pero la buena noticia te la damos desde ya: no tienes de qué preocuparte.
Si tienes uno (o varios) de estos puntitos y te resultan molestos a nivel estético, en este artículo te contamos exactamente qué son, por qué salen y, lo más importante, cómo los eliminamos en Viten de forma rápida y sin dejar marca.
¿Qué son exactamente los puntos rubí?
Aunque a simple vista parecen lunares de un color rojo intenso, en realidad no tienen nada que ver con los lunares marrones tradicionales (los nevus).
Los puntos rubí son pequeñas dilataciones de los capilares sanguíneos superficiales de la piel. Piensa en ellos como si fueran unas micro-varices muy pequeñitas y concentradas en un solo punto. Suelen medir entre 1 y 5 milímetros, a veces tienen un poco de relieve y el color puede variar desde un rojo vivo hasta un tono más granate.
Por lo general, suelen aparecer en el tronco, el abdomen, la espalda y los brazos, aunque también pueden salir en el rostro.
¿Por qué salen estos lunares rojos en la piel?
No hay una única causa matemática, pero la aparición de los puntos rubí está muy ligada a estos tres factores:
- Genética: Si tus padres o abuelos tienen puntos rubí, tienes muchas papeletas de heredarlos. Es el factor más común.
- El paso del tiempo: Nuestro sistema vascular también envejece. A partir de los 30 o 40 años es muy habitual que empiecen a brotar, y su número suele aumentar con la edad.
- Cambios hormonales: El embarazo o ciertas alteraciones hormonales pueden favorecer la dilatación de estos pequeños vasos sanguíneos.
¿Son peligrosos? ¿Debo preocuparme?
Rotundamente no. Los angiomas capilares son lesiones totalmente benignas. No son cáncer de piel ni tienen la capacidad de volverse malignos con el tiempo.
El único «problema» que presentan es puramente estético o, en algunos casos, de roce. Si tienes uno en una zona donde te aprieta el sujetador o roza el cinturón, podría llegar a sangrar si te rascas o lo lastimas. Salvo eso, son completamente inofensivos.
Ahora bien, la recomendación de los médicos siempre es la misma: si notas que un punto rubí sangra con frecuencia, duele, pica o cambia su forma de manera irregular, es momento de revisarlo.
¿Se pueden eliminar los puntos rubí?
Sí. Y además, es un procedimiento muy rápido.
Muchas personas recurren a buscar en internet «remedios caseros para quitar puntos rubí». Por favor, no lo hagas. Intentar quitarlos en casa no solo no funciona, sino que puede provocarte una infección, un sangrado difícil de parar y, casi con toda seguridad, una cicatriz fea.
La única forma segura de deshacerse de ellos es acudiendo a profesionales médicos que cuenten con la tecnología adecuada.
Así los eliminamos en Viten
En Viten, el abordaje de estas lesiones lo realizamos desde nuestro área de Medicina Estética, de la mano de dos grandes expertas: la Dra. Mari Paz Ortigosa y la Dra. María Ramos.
Al tratarse de una lesión vascular (vasos sanguíneos), el tratamiento debe ser muy preciso para coagular ese vasito sin dañar la piel de alrededor. ¿Cómo lo hacen nuestras doctoras?
- Valoración inicial: Primero, la Dra. Ortigosa o la Dra. Ramos revisan la lesión para confirmar que, efectivamente, se trata de un punto rubí y determinar la mejor forma de actuar.
- El tratamiento: Utilizamos tecnología médica avanzada (generalmente láser vascular o electrocoagulación, dependiendo del tamaño y la zona). Esta tecnología aplica calor directamente en el capilar, sellándolo de forma inmediata.
- El post-tratamiento: El procedimiento dura apenas unos minutos, es prácticamente indoloro (se siente como un pequeño «pellizquito») y no requiere baja ni reposo. En el lugar del puntito rojo quedará una costra diminuta que se caerá sola en unos días, dejando la piel limpia y sin cicatriz.
Recupera la uniformidad de tu piel en manos expertas
Tener puntos rubí es algo natural y muy común, pero si no te gusta cómo se ven o te resultan incómodos con la ropa, no tienes por qué convivir con ellos.
Eliminarlos es un proceso de minutos cuando estás en manos de médicos estéticos cualificados como la Dra. Mari Paz Ortigosa y la Dra. María Ramos.
Si estás pensando en despedirte de esos «lunares rojos», ponte en contacto con nosotros. En Viten estaremos encantados de valorar tu caso, explicarte el proceso paso a paso y ayudarte a lucir la piel exactamente como tú quieres.
Reserva tu cita de valoración en Viten aquí.







